Los muelles de Nueva York (Josef von Sternberg, 1928)

Apenas tres o cuatro escenarios son suficientes para contar esta historia de desenfreno, humanidad y pasión. Las máquinas de un viejo vapor a carbón, un antro portuario y un cuarto con las paredes heridas de miseria son suficientes, mas algún exterior de trámite, para llenar la pantalla de vida. Las historias se pueden contar además... Leer más →

Bola de sebo (Physhca, Mikhail Romm, 1934)

Esta breve película de una hora pertenece a esa interesantísima subclase del cine mudo en tiempos del sonoro que es tan especial por su riqueza cinematográfica. En aquellos países en los que la técnica sonora aún no estaba desarrollada por no poderse importar o pagar los carísimos sistemas de registro estadounidenses o bien había circunstancias... Leer más →

La Madre (Vsévolod Pudovkin, 1926)

Hasta el momento del juicio es una gran película, se cuenta la historia de Pavel y su madre de forma casi convencional, si bien con una puesta en escena muy eficaz y un montaje especial, marca del momento histórico, cuyo rasgo quizá más característico es el uso de planos cortos, en los que el contraste... Leer más →

Historia de un crimen (Ferdinand Zecca, 1901)

Dicen que es el primer “policíaco” de la historia. No estoy seguro, pero tiene novedades muy interesantes: las transiciones de disolución para indicar causalidad y continuidad en el cambio de espacio, y la representación del pasado sin abandonar el escenario, pues el “flashback”, que son los sueños del criminal, se muestra en el mismo escenario.... Leer más →

Y el mundo marcha (The Crowd,King Vidor, 1928)

Es una película maravillosa, una de esas obras magistrales que marcan la culminación del cine mudo en los años en los que ya estaba herido de muerte por el nacimiento del sonoro. Lo más destacable de la película son sus hallazgos cinematográficos, como el encuentro del protagonista en su oficina tras ascender por la fachada... Leer más →

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